Ya voy en tiempo de descuento y en este cuento no te encuentro. Y es que te extraño porque hace daño tenerte cerca y no poder tocarte. Sigue pasando el tiempo y no me empeño en ser el dueño de tus sueños porque ni mil botellas al sol brillan tanto como tus ojos al hacerlo, al hacerlo bien. Vamos a armar de nuevo, vamos a armar de nuevo. Quiero tocar tu cielo, reinar en tu reino y enloquecer con vos. Vivir y morir en tus pasos porque yo sola ya no se por dónde caminar, ni por donde pisar. Vamos a armar de nuevo, vamos a armar de nuevo. Armar, armar. Fumar sinceridad, fumar sinceridad. Llegar a estar así y no volver jamás, y no volver. Vamos a armar de nuevo, vamos a armar de nuevo y no volver.